La de hoy es una receta fácil, rápida y nutritivamente deliciosa, para desayunar o para acompañar el café o té a cualquier hora del día. O como un muy buen aliado de pocas calorías y muy nutritivo, entre comidas.
Nace de nuevo de mi obsesión por no tirar la comida y a manera de rescate de los bananos pochos, negros y a punto de convertirse en abono, si es que llegan a ese final tan productivo.
Los bananos, aunque se vean muy negros y asquerosos por afuera, aveces y depende de para qué, están en su mejor momento.
Antes, para no tirarlos, hacía jalea, de una forma muy sencilla. Machucándolos con unas gotitas de limón y azúcar, sobre una sartén a fuego lento. Mmmm!! mermelada recién hecha y sin conservantes para el desayuno.
¡Eso hacía! Hasta que el Pinterest me iluminó con una receta de galletas, que llevaba solo avena y bananos a punto de morir.
Claro, que yo la modifiqué, le metí, le saqué, hasta que hoy dí con la receta perfecta!!! Nicko puede dar fé de ello, que se las comió todas, mientras cerraba los ojos para degustarlas (cuando hace eso, es que lo que está comiendo está de muerte). ¡Me encanta cuando lo hace! obvio aún más, si es algo que he hecho yo :D
Entonces. Pim, pám, púm.... suenan los redobles.
¿QUÉ SE NECESITA?
Bananos muy maduros. Esos que se te van quedando y todos ven con ojos de desprecio.
Avena en ojuelas.
Azúcar moreno o mascabado. Es la que usamos en la casa, pero puede ser de la normal.
Arándanos o pasas, o ciruelas. Lo que tengas.
Nueces trituradas.
Y hoy le puse un poquito de yogurt natural y cacao en polvo.
Una pizca de sal.
MANOS AL PLATO. En un plato hondo se ponen los bananos en rodajitas, con el azúcar, el chorrito de yogurt y se hace un puré, como la papilla que le dan a los bebés y que tiene muy mal aspecto.
Luego, se le pone poco a poco la avena y una cucharada de cocoa. No se cuanta avena exactamente, depende de cuantos bananos hayas usado, pero básicamente que no quede la masa muy seca ni muy aguada. Que puedas hacer una especie de bolita, media viscosa, con la mano.
Una vez bien mezclado, se le ponen los arándanos y las nueces y se termina de revolver todo.
READY!!!
En un pirex o bandeja un poco engrasada, se hacen medio bolitas y se ponen en el pirex. Luego, con los dedos (limpios por favor) o un tenedor, se estripan un poquito para que queden más planas (a mi me gusta que queden gruesitas) y luego encima, a manera de decoración, le pueden poner una nuez o un arándano.
Tip mágico. Espolvorearles encima un poquitín de sal :p
Se ponen 15 minutos en el horno a 180º y CES'T FINI!!!
Son rápidas de hacer y más aún de comer. Quedan deliciosas.
BON PROFIT!
CR
No hay comentarios:
Publicar un comentario